lunes, 13 de marzo de 2017

El andaluz como arma para desprestigiar

Los tuits lo carga el diablo y el último fuego descontrolado procedió de la cuenta del edil socialista en el Ayuntamiento de Madrid Ramón Silva. Este concejal, próximo a Pedro Sánchez, tuvo que pedir disculpas por haberse mofado del acento andaluz de la presidenta de la Junta, Susana Díaz, en un momento en que el ex secretario general intenta arañar votos de militantes en Andalucía. No es la primera vez. El desprecio al habla andaluza ha jugado malas pasadas a dirigentes de todos los partidos, que ignoran que el andaluz es una forma de hablar español y, según defienden los filólogos, culta, vanguardista y de gran influencia en América.

“Queremos un PEZOE ganadó”, escribió Silva como burla a una de las consignas que defiende Susana Díaz como dirigente socialista. Y a las palabras intencionadamente mal escritas le siguió un aluvión de reproches de su propio partido por usar el acento para intentar desprestigiarla. La presidenta de la Junta le replicó sin nombrarlo horas después en un acto público: “Los andaluces estamos orgullosos de nuestro acento. Un acento de igualdad y de tolerancia”.

Los filólogos no se sorprenden de la recurrencia del desprecio al andaluz, pese a la paciente labor de explicar una y otra vez a quienes lo ignoran que ningún idioma tiene una evolución uniforme y que ninguna variedad es mejor o peor. “Si algo distingue al andaluz de otras hablas es que es muy vanguardista y tiene una gran influencia en América”, destaca Pedro Carbonero, investigador, doctor en Filosofía y Letras y catedrático de Lengua Española de la Universidad de Sevilla. “Pero no hay una variedad mejor sino una dominante”, añade.


Carbonero cree que cuando surge una evaluación social negativa del habla, se produce por “mitos extralingüísticos”, por prejuicios de otros ámbitos, como el centralismo, y generalmente motivados por una falsa creencia de superioridad. Continúa en El País

También te pueden interesar:




No hay comentarios:

Publicar un comentario