lunes, 28 de octubre de 2013

Las traducciones más descabelladas del inglés al español

Cuánto daño ha hecho el traductor automático de Google. Hoy en día, cualquier tuercebotas se cree capaz de pasar al español una frase del inglés, o del sueco al suahili, o viceversa. Pero ojo con la traducción automática, que suele caer en la literalidad más rampante: donde en inglés dice “Please, turn off showers when you are done” alguien poco informado de la lengua de Cervantes puede interpretar un incongruente “Por favor, vuelta lejos chaparrones cuando usted es hecho”, como puede observarse en una piscina pública de Los Ángeles.A continuación, una selección de carteles, etiquetas y avisos desopilantes para los que la frase “una patada al diccionario” (“a kick to the dictionary”) se queda muy corta. Leer más

domingo, 27 de octubre de 2013

El cadáver estaba muerto

 El País27 OCT 2013

Lo publicó un diario madrileño el 1 de junio: “Ayer por la mañana se practicó la autopsia al cadáver del fallecido”.

Realmente nos dejaba ya muy tranquilos saber por esa frase que las autopsias se les practican a los cadáveres, pero todavía nos quedamos más a gusto cuando supimos que esos cadáveres están muertos.

El genio del idioma no quiere que se diga con dos palabras (o más) lo que se expresa a la perfección con una. Y eso encuentra una explicación en la máxima de relevancia que definió el filósofo de la lengua inglés Paul Herbert Grice (1913-1988).

La máxima de relevancia constituye una de las reglas de cualquier conversación en la que dos interlocutores intentan entenderse. Y consiste en que todo lo que cuentan ha de ser relevante (adecuado, pertinente) para la idea que desean transmitir. Lo superfluo queda eliminado antes de pronunciarse, y así se añade significado a la individualidad de cada término. Si una palabra está presente, será por algo: tendrá un sentido propio, igual que las demás.

Y como el buen estilo y la buena comprensión tienden a la economía de vocablos, ningún término puede resultar gratuito. El receptor entenderá siempre que si una palabra figura en una oración, es porque añade significado. Y si no lo añade, dificulta el entendimiento o engaña (a menudo sin que exista esa intención).

Por ejemplo, el 28 de junio a las 8.42 se pudo oír en una emisora española que narraba el encarcelamiento de Luis Bárcenas: “Le tomaron las huellas dactilares de los dedos de sus manos”. Lo cual da a entender que a veces las huellas dactilares se toman de algún otro lugar del cuerpo.
Y si contásemos que las calles de la ciudad se hallaban cubiertas de “nieve blanca”, entonces la máxima de relevancia nos invitaría a pensar que existe nieve de cualquier otro color. [...] 

La redundancia de significado no relevante (es decir, con palabras prescindibles) se denomina “pleonasmo”, vocablo procedente del griego pleonasmós (“sobreabundancia” o “exageración”). Como sucede con el colesterol y con las amistades, hay pleonasmos buenos y pleonasmos poco recomendables. Los buenos añaden expresividad, ironía… algo: “Cállate la boca”, por ejemplo. Y los pleonasmos malos no suelen añadir nada: “El estadio estaba completamente abarrotado”, “es totalmente gratis”, “vio un falso espejismo”, “se aprobó con la unanimidad de todos los grupos” (ejemplos extraídos de los periódicos).

La política y el periodismo abundan en pleonasmos malos. Y queríamos llegar hasta aquí para preguntarnos si la abundancia de pleonasmos no implicará que algunas personas están dejando de creer en la fuerza de muchas palabras y en sus significados redondos; y si eso explicará tal vez el desmedido uso del adverbio “absolutamente” entre quienes hablan en público: estamos absolutamente felices, absolutamente decididos, absolutamente seguros. Quienes se expresan así imaginan acaso fisuras en las palabras más sólidas; o quizás esos vocablos se les han desgastado por su desempeño falso y artificial. [...] Leer más

Sancho Panza emigra a Alemania

Forges. El País, 27-10-13

sábado, 26 de octubre de 2013

Una lengua cambiante y múltiple

 | El País | 26 OCT 2013

Sergio Ramírez, escritor nicaragüense
Soy un escritor de una lengua vasta, cambiante y múltiple, sin fronteras ni compartimientos, que en lugar de recogerse sobre sí misma se expande cada día, haciéndose más rica en la medida en que camina territorios, emigra, muta, se viste y de desviste, se mezcla, gana lo que puede otros idiomas, se aposenta, se queda, reemprende viaje y sigue andando, lengua caminante, revoltosa y entrometida, sorpresiva, maleable. Puedo volar toda una noche, de Managua a Buenos Aires, o de la ciudad de México a Los Ángeles, y siempre me estarán oyendo en mi español centroamericano.

Español de islas y tierra firme, deltas, pampas, cordilleras, selvas, costas ardientes, páramos desolados, subiendo hacia los volcanes y bajando hacia la mar salada, ningún otro idioma es dueño de un territorio tan vasto. Me oirán en la Patagonia, y en Ciudad Juárez, un continente de por medio, y en el Caribe de las Antillas Mayores, y en el arco del Golfo de México, y del otro lado del dilatado Atlántico también me oirán, y oiré, en tierras de Castilla, y en las de Extremadura, y en las de León, en las de Aragón. Y en Guinea Ecuatorial, y en el desierto saharaui. Nos oiremos, hablaremos. Sabremos de qué estamos hablando, porque en la lengua, somos idénticos, estamos ungidos por la misma gracia.

Augusto Roa Bastos es un híbrido del español y el guaraní, de otra manera no existiría Hijo de Hombre. La sintaxis quechua entra en la escritura de José María Arguedas, de otra manera no existiría Los ríos profundos. Sin la lengua yoruba, congo o mandinga y su profundo palpitar de tambores, no existiría Songoro Cosongo de Nicolás Guillén, ni Tuntún de pasa y grifería de Luis Palés Matos, y sin el quiché tampoco Hombres de Maíz de Miguel Ángel Asturias.
Aguas revueltas de ríos distintos, una sola en su vasta y caótica diversidad que ya del lado de los emigrantes hispanos a Estados Unidos, se vuelve más vasta y sigue nutriéndose y transformándose. Porque una lengua viva, que emigra, y no se queda enclaustrada en su propia casa, siempre lleva las de ganar.

Cuando en América hablamos acerca de la identidad compartida, nuestro punto de partida, y de referencia común, es la lengua. No somos una identidad étnica, no somos una multitud homogénea, no somos una raza, somos muchas razas. La diversidad es lo que hace la identidad. Tendremos identidad mientras la busquemos y queramos encontrarnos en el otro. Pero somos una lengua, que tampoco es homogénea. La lengua desde la que vengo, y hacia la que voy, y que mientras se halla en movimiento, me lleva consigo de uno a otro territorio, territorios reales o territorios verbales.


Estratos geológicos superpuestos, palabras escondidas abajo, y encima la agobiante modernidad que trastoca los vocablos que buscan el cauce de las necesidades tecnológicas, porque quien no inventa tecnología tampoco inventa los términos de la tecnología, y entonces la lengua abre sus valvas para recibir esas palabras ajenas, y volverlas propias, el inglés como antes el árabe. Leer más

El ecuatorianismo más ecuatoriano, el nicaraguayismo más nicaragüense, la palabra en espanglish más autóctona de Estados Unidos

http://blogs.elpais.com/papeles-perdidos/2013/10/atlas-sonoro-y-7-elige-las-palabras-de-nicaragua-ecuador-y-estados-unidos.html

¿Cuál es el ecuatorianismo más ecuatoriano? Cuál es el nicaraguayismo más nicaragüense? ¿Cuál es la palabra en espanglish más autóctona de Estados Unidos?


Winston Manrique Sabogal | El País | 24 OCT 2013
Ecuador: YAPA
Gabriela Alemán. La yapa es algo adicional, un regalo. Cuando tenía diez años en todas las panaderías de Quito se daba una yapa a los clientes habituales, eran uno o dos panes que establecían un pacto de amistad. En uno de esos viajes de ida y vuelta la yapa llegó, en época de la colonia y a través de Louisiana, al inglés como lagniappe. Enchufe TV, canal en youtube de humor ecuatoriano, ha devuelto a la yapa al día a día de los ecuatorianos con sus microyapas semanales. Aquí una de ellas.


Nicaragua: CHUNCHE
Sergio Ramírez. Un chunche es una cosa y cualquier cosa, un comodín que salta sin descanso, mueble, aparato, herramienta, vehículo. “Montarse en unchunche”, “pásame ese chunche, “quitá de allí ese chunche”..., jamás se aparta de la boca y también es el sexo de una mujer, chunchito, o su admirado trasero: “Qué soberano chunche”.
 
Estados Unidos: PARQUEADERO
Sergio de la Pava. Nuestra palabra tiene su origen sospechoso en elspanglish o, mejor, el espanglish. Los idiomas son herramientas de los humanos no al reverso, así que si toca combinarlos para ser entendido con rapidez, como frecuentemente le toca al inmigrante, pues así crecen nuestras raíces. Solo cuida, cuando estés parqueando el carro, que no te den un ticket.

El peruanismo más peruano, el paraguayismo más paraguayo, el dominicanismo más dominicano

http://blogs.elpais.com/papeles-perdidos/2013/10/atlas-sonoro-6-elige-las-palabras-de-peru-paraguay-y-republica-dominicana.html

¿Cuál es el peruanismo más peruano? Cuál es el paraguayismo más paraguayo? ¿Cuál es el dominicanismo más dominicano?

Winston Manrique Sabogal | El País | 23 OCT 2013


Perú: HUACHAFO
Iván Thays. Aunque se considera un sinónimo de cursi, su significado es más amplio y va de lo gramatical a lo sociológico. La huachafería es imitar o pretender ser lo que no es. Además, está relacionado a lo ostentoso, falta imperdonable en un país donde se sobrestima el perfil bajo. Su uso es tan subjetivo que resulta incluso huachafo el andar señalando las huachaferías de los demás.




Paraguay: CURUVICA
José Pérez Reyes. De origen guaraní con sufijo español, se trata del pequeñísimo fragmento resultante de la trituración algún material sólido. Como un párrafo desprendido de una obra. Viene al caso porque los escritores por ejemplo, juntamos palabras como curuvicas y de esa suma de restos sale un texto.


República Dominicana: OLLA
Rita Indiana Hernández. La olla es un lugar caliente y letal, pequeño infierno donde terminan los desempleados, viven los pobres y al que hacen referencia constante los de la clase media. El que dice toy en la olla o toy en olla está quebrado, desbaratao, sin un chele. La olla es también un adjetivo, una obra de arte al igual que el discurso de un político puede ser o estar olla(horrible, pobre, ridículo). La isla es una olla adentro de otra. ¡Quéolla!


martes, 22 de octubre de 2013

El argentinismo más argentino, el salvadoreñismo más salvadoreño, el venezolanismo más venezolano

http://blogs.elpais.com/papeles-perdidos/2013/10/atlas-sonoro-5-elige-las-palabras-de-argentina-el-salvador-y-venezuela.html


Winston Manrique Sabogal | El País | 22 OCT 2013

¿Cuál es el argentinismo más argentino? Cuál es el salvadoreñismo más salvadoreño? ¿Cuál es el venezolanismo más venezolano?





Argentina: BOLUDO
Juan Gelman. Es un término muy popular y dueño de una gran ambivalencia hoy. Entraña la referencia a una persona tonta, estúpida o idiota; pero no siempre implica esa connotación de insulto o despectiva. En los últimos años me ha sorprendido la acepción o su empleo entre amigos, casi como un comodín de complicidad. Ha venido perdiendo el sentido insultante. Ha mutado a un lado más desenfadado, pero sin perder su origen.






El Salvador: CIPOTE
Horacio Castellanos Moya. Palabra de uso común sinónimo de niño, joven, adulto inmaduro. Es exclusiva de El Salvador, donde no se le asigna ninguno de los significados castizos (hombre grueso o torpe, miembro viril). Nunca se entendería en El Salvador, por ejemplo, la frase “se le templó el cipote”. Un clásico de la literatura salvadoreña, Cuentos de cipotes, de Salarrué, relata historias de niños. Y a nadie se le ocurriría en el país relacionarlo con Los once mil falos, de Apollinaire.


Venezuela: BOCHINCHE
Rafael Cadenas. No es propiamente un venezolanismo, pero es “voz de origen americano”, según asienta Francisco Javier Pérez en su Diccionario Histórico del Español de Venezuela y añade que es “una de las voces más expresivas del español”. Inicialmente, solo tuvo el sentido de fiesta escandalosa, luego significó desorden, alboroto, tumulto, después pasó al ámbito político. Francisco de Miranda la hizo célebre cuando al ser derrotado, al comienzo de la guerra de independencia, exclamó sobre su tropa:“Bochinche, bochinche, esta gente no es capaz sino de bochinche”. Y bochinchero se aplica a alguien irresponsable, falto de seriedad.



El españolismo más español, el bolivianismo más boliviano, el hondureñismo más hondureño


Las palabras más autóctonas de España, Bolivia y Honduras



Winston Manrique Sabogal | El País | 21 OCT 2013

España: CONTRADIÓS
Álvaro Pombo. Es un coloquialismo español que se usa para designar un disparate (una cosa absurda o contraria a la razón). Francisco Umbral, en El Mundo (23-4-90): “Una democracia capitalista es un imposible metafísico, uncontradiós”. Otro ejemplo, de mi cosecha: “¡Entrar en casa con los tenis embarrados es un contradiós!” (dicho por una madre cabreada). Me parece una expresión esencialmente española, una mezcla de teología y falta de lógica: se pone a Dios (que es la contradicción absoluta) como análogo de la razón o el sentido común. Dios y las cosas divinas y católicas están grabadas a fuego en nuestro léxico y en nuestros usos lingüísticos.


Bolivia: JAILÓN
Edmundo Paz Soldán. Es alguien de la high society, y la connotación suele ser negativa. Los jailones viajan a Miami o Punta Cana de vacaciones y solo van a los bares de moda. Los jailones no entienden Bolivia porque son...jailones. Se llevarían bien con los fresas mexicanos o los chetos argentinos.



Honduras: PIJA
María Eugenia Ramos. La palabra pija (denominación del pene) y sus derivados tienen tantas y tan diversas acepciones en el habla hondureña que se ha convertido en parte de nuestra identidad. Es una palabra pijuda, es decir, muy buena, porque con ella expresamos desde entusiasmo a la indiferencia, pasando por el enojo y estados alterados de conciencia. Se usa como sustantivo, verbo y adjetivo. “Me voy a la pija” significa me voy lejos. “Me vale pija”, no me importa; “estar a pija”, estar furioso, pero también estar borracho; pijinear, irse de fiesta, de parranda. Ser pijudo o pijuda es ser una buena persona o algo muy bien hecho.

sábado, 19 de octubre de 2013

El chilenismo más chileno, el costarricismo más costarricense, el cubanismo más cubano

http://blogs.elpais.com/papeles-perdidos/2013/10/atlas-sonoro-3-las-palabras-mas-autoctonas-de-chile-costa-rica-y-cuba.html

Las palabras más autóctonas de Chile, Costa Rica y Cuba


Winston Manrique Sabogal | El País | 20 OCT 2013

Chile: PATIPERRO
Antonio Skármeta
Los chilenos tenemos patas de perro. Abandonamos nuestros lares con frecuencia tras vagas ensoñaciones o por apremiantes necesidades que nos impulsan a dejar el país. Encerrados en una tierra estrecha entre el mar y la cordillera de los Andes queremos romper límites, curiosear. El patiperreo con el lenguaje nos ha dado grandes poetas.




Costa Rica: TUANIS
Carlos Cortés
No viene de too nice, como machaca el cómico mexicano Adal Ramones cuando nos imita, sino de la jerga militar del salvadoreño Malespín en el siglo XIX. Al sustituir la por la y la por la i se crean tuani (bueno), peli (malo) y muchas más. El uso le añadió la s. ¿Todo tuanis? (como pregunta y afirmación) ¿Tuanis o agüevado? (como lema) Tuanis es todo y nada.






Cuba: ASERE
Wendy Guerra
En la colección de cubanismos acopiados por Argelio Santiesteban se asienta esta palabra como originaria de África, especialmente de la religión carabalí. Algunos dicen que significa “Yo te saludo”, otros dicen que en lucumí significa “loco”, pero lo cierto es que la nueva generación de cubanos refiere a Asere y Asere que bolá como el saludo más popular y común que ya nos distingue en el mundo.

El colombianismo más colombiano, el guatemalismo más guatemalteco, el puertorriquismo más puertorriqueño

http://blogs.elpais.com/papeles-perdidos/2013/10/congreso-de-la-lengua-las-palabras-mas-autoctonas-de-colombia-guatemala-y-puerto-rico.html

Las palabras más autóctonas de Colombia, Guatemala y Puerto Rico


Winston Manrique Sabogal | El País | 19 OCT 2013
Colombia: VAINA
Laura Restrepo

Colombianísimo es el uso indiscriminado de la palabra vaina, comodín universal que para todo sirve. Exclamamos ¡qué vaina! cuando se trata  de un desastre, y ¡qué buena vaina! para referirnos a un triunfo e incluso a la salvación. Para precisar su extenso significado,  suele utilizarse precedida por el pronombre demostrativo esa: Pásame esa vaina, decimos señalando con el índice, y podemos estar pidiendo desde una aguja hasta un elefante. Ya salí de esa vaina alude a cualquier alivio, desde curarse de un resfrío hasta ganar un juicio contencioso- administrativo. Al extranjero que visite estas tierras, familiarizarse con el múltiple y versátil manejo de vaina le ahorra tener que aprender español. En cuanto a amplitud de cobertura, vaina sólo es equiparable  al omnímodo mierda (v. gr. queda en la mierda; se me perdió esa mierda; qué es esta mierda). El cosmos entero cabe envaina, que se destaca como concepto borgiano por excelencia aunque el propio Borges nunca lo haya utilizado: Vaina es el Alfa y el Omega; Vaina es el Aleph.    Laura Restrepo

Guatemala: KAIBIL
Rodrigo Rey Rosa

En 1974 se puso en circulación esta palabra de origen maya-mam, kaibil, para designar un tipo de comandos especiales que combatieron en la guerra contraguerrillas en Guatemala, los que se hicieron notorios por su crueldad extrema y porque participaron en numerosos actos de genocidio. Kaibil aparece casi a diario en la prensa guatemalteca, se usa tanto en relatos y novelas como en poemas y ensayos y películas documentales y de ficción.

Puerto  Rico: BREGAR
Mayra Santos-Febres

El puertorriqueñismo por excelencia es el verbo "bregar". Yo brego, tu bregas, estamos bregando, eso lo bregamos ahora; " !chico, brega bien! ". Me imagino que la ubicuidad de la palabra explica todo un modo de vida. Hay que bregar mucho para vivir en Puerto Rico. Hay que estar dispuesto a negociar, resolver, resolverse, esquivar e inventar soluciones nuevas casi todos los días. Es decir que aquí en la Isla siempre estamos "en la brega". Vivimos, como argumenta nuestro gran ensayista Arcadio Diaz, del arte de "bregar".

El mexicanismo más mexicano, el panameñismo más panameño, el uruguayismo más uruguayo

http://blogs.elpais.com/papeles-perdidos/2013/10/las-palabras-mas-autoctonas-de-mexico-panama-y-uruguay.html

Las palabras más autóctonas de México, Panamá y Uruguay


Winston Manrique Sabogal | El País | 18 OCT 2013

¿Cuál es el mexicanismo más mexicano?, ¿Cuál es el panameñismo más panameño?, ¿Cuál es el uruguayismo más uruguayo?

Con estos tres países empezamos la creación del Atlas sonoro de las palabras más autóctonas del español. Lo hacemos en el contexto del VI Congreso Internacional de la Lengua que se celebrará en Panamá, del 20 al 23 de octubre. Tres escritores de los países citados han elegido una palabra […]. Es una manera de recordar la gran diversidad de una lengua hablada por cerca de 500 millones de personas y que puede ser entendida por sus hablantes en un 80%. Un idioma policéntrico, polifónico y en expansión.

México: PINCHE
Por José Emilio Pacheco

En México, “pinche” canceló su acepción normal para adquirir, no se sabe cuándo, las características de un epíteto derogatorio que sorprende por su omnipresencia y durabilidad.
El más amplio catálogo de acepciones lo consigna el excelente Diccionario del español usual en México de Luis Fernando Lara en su segunda edición de 2009. Lara advierte que se trata de una grosería: "Pinche” 1. Que es despreciable o muy mezquino. 2. Que es de baja calidad, de bajo costo o muy pobre.

“Pinche” puede ser un empleado, el hábito de fumar, la suerte, un policía, una camisa, un perro, una casa, una persona, el mundo entero, una comida, un regalo, un sueldo o bien lo que a usted se le ocurra. Se trata, pues, de un epíteto que degrada todo lo que toca. Normaliza y vuelve aceptable una furia sin límites contra algo que nos ofende y humilla pero no podemos cambiar.
Admite grados y amplificaciones: “Esa novela me pareció un poco pinche”. “El racismo es una actitud pinchísima”. A veces puede ser un sustantivo inapelable: “No te lleves con él: es un tipo de lo más pinche.” Puede adquirir el rango de injuria máxima: “No me vuelvas a hablar, hijo de tu pinche madre.”
No sé cuándo empezó a emplearse y nunca he leído nada sobre su origen. Ya que “pinche” en español común es “el ayudante de cocina”, sin ninguna pretensión ni autoridad, se me ocurre que el término se originó en tiempos de la hacienda y el latifundio.  Nació entre los peones obligados a trabajar la tierra para beneficio de los amos y que veían con explicable  resentimiento a quienes laboraban en ocupaciones serviles dentro de la casa grande.
Si el uso está restringido a México, resulta algo anecdótico e insignificante  frente al hecho de que, a diferencia de tantos otros idiomas, quinientos millones de personas podamos entendernos en nuestra lengua materna. Es una “pinche” desgracia que muy pocas veces tengamos conciencia de este prodigio.      
Panamá: SINVERGÜENZURA
Por Carlos Wynter Melo

Sinvergüenzura es el sustantivo de la infinitud y, en consecuencia, de la libertad absoluta. Una sinvergüenzura es comerse el mundo de un bocado. Es un escape –a veces son francamente inmorales las reglas morales- o el motivo de que exclames de repente, porque te nació de las vísceras: ¡Qué sinvergüenzura!, para quejarte o decir, oye, es asombroso que los humanoides seamos inmensos.

Uruguay: CELESTE
Por Claudia Amengual
Algún distraído diría que el término celeste proviene de la camiseta de la selección de fútbol, pero lo cierto es que esta lo toma de nuestra bandera nacional. De ahí derivan expresiones populares como la celeste o soy celeste que han enriquecido el significado de este color y lo han transformado en una marca de la identidad nacional uruguaya.



jueves, 17 de octubre de 2013

El asombroso significado de las palabras

El bulto y el cangrejo



Álex Grijelmo
La palabra periodista abarca lo mismo a quien se juega la vida en una guerra que a quien se dedica a difamar sin mayor comprobación en un programa de cotilleo. La palabra político ampara igual al que se enriquece a costa de sus administrados que a quien lucha en la clandestinidad por lograr la democracia. La palabra pintor nombra a quien da una mano más en la pared de la casa y al genio que tiene sus cuadros colgados en El Prado. La palabra cáncer nombra una enfermedad incurable y también una enfermedad que se cura.

Las palabras se petrifican en los diccionarios, pero el roce con la realidad las activa para crecer o reducirse, para adaptarse a cada situación. El contexto forma parte de su significado. Así, el verbo “encender” no vale lo mismo en “enciende la leña” que en “enciende el televisor”. El color de la palabra “rojo” no lo percibimos con la misma intensidad en “tiene un coche rojo” que en “se puso rojo de vergüenza”. Además, cada etapa histórica afecta también al sentido. La frase “vino en coche” dicha en 1820 no significa lo mismo que “vino en coche” si se expresa ahora. Aquellos coches del siglo XIX se movían por la potencia de los caballos, y los nuestros se mueven por los caballos de potencia.

La palabra “cáncer”, hoy ambivalente, experimentará también algún día una transformación en su sentido, gracias a los avances científicos, como sucedió con gripe (en otro tiempo enfermedad mortal, y ahora apenas un contratiempo). Actuará sobre ella el contexto, y se alterará el significado sin que se modifique ni una letra del significante. Hoy en día ha perdido ya una parte de su dramatismo, pero el proceso de cambio (como todo lo que concierne al genio del idioma) se desarrolla con lentitud.

El lenguaje médico se incrustó en el léxico de la política por su poder metafórico. La “vertebración territorial”, el “virus de la violencia”, el “antídoto contra la corrupción”, la “salud de la banca”, la “transfusión de liquidez”… El vocablo "cáncer" forma parte de esas metáforas casi fosilizadas, y aquí siempre con un valor negativo: “La pobreza es el cáncer de África”.

Puede ocurrir que la aplicación de ese mismo término a la salud de las personas pase en unos decenios de lo grave a lo leve; y que sin embargo el recuerdo de lo que fue permanezca en frases hechas con su viejo sentido metafórico, como permanece aún el recuerdo de la tutía en el dicho “no hay tutía”, que casi nadie relaciona ya con aquel ungüento medicinal. Así que tal uso de “cáncer” no constituiría un problema, igual que la tutía no es ya una solución.

Pero mientras todo eso no llegue (aunque llegará), el término “cáncer” sigue asustando a los enfermos. Quizás muchos lo reciben como un golpe peor incluso que sus propios efectos. Quizás otros prefieren la expresión en su dureza. Pero a veces las palabras ayudan a curar, y por ello, cuando se trata de cánceres que permiten esperar una solución, se entiende que haya médicos que prefieran otra forma de comunicar el diagnóstico, sobre todo si necesitan una reacción esperanzada. No un eufemismo, sino un vocablo que, como la realidad, deje un margen para la lucha. Tal vez “tumor” pueda valer. “Cáncer” no se asocia nunca con “benigno”, y evoca en su origen latino al cangrejo cuyas patas atenazan al enfermo; pero “tumor” en latín sólo significaba “hinchazón”, y para ser malo precisa de un adjetivo. Aunque parezca increíble, la etimología de las palabras sigue influyendo en el olfato con el que las percibimos.


domingo, 13 de octubre de 2013

Don Quijote y el catalán


Don Quijote "haciéndoles una plática" a los escuderos de 
Roque Guinart "en que les persuadía dejasen aquel modo 
de vivir tan peligroso, así para el alma como para el cuerpo".
(Ilustración de Gustave Doré)
Don Quijote avanza hacia Barcelona cuando se topa con Roque Guinart, bandolero catalán que cabalgaba “sobre un poderoso caballo” y “con cuatro pistoletes a los lados”. “Cuatro pistoletes”, escribe Cervantes; pero incorpora una aclaración: …”que en aquella tierra se llaman pedreñales”.

El manco de Lepanto muestra así un reconocimiento ante la diversidad cultural y ante la manera de llamar a las cosas en las tierras a donde envía a su ingenioso hidalgo. El catalanismo “pedreñal”, en efecto, nombraba un arma de mano a partir de la piedra que producía la chispa para su disparo (la pedrenyera, o pedernal).

El encuentro del caballero de la triste figura con el bandolero bonachón ofrece alguna enseñanza más. Aquellos forajidos, que se cifran en cuarenta, rodean de improviso a Don Quijote y a Sancho “diciéndoles en lengua catalana que estuviesen quedos y se detuviesen hasta que llegase su capitán”. Y se infiere que los dos manchegos entienden perfectamente las órdenes. Líneas más adelante, los bandoleros hablarán de nuevo “en su lengua gascona y catalana”, sin que allí nadie se queje ni pida traducción. El diálogo de Roque Guinart tanto con Don Quijote como con los capitanes españoles, los escuderos y los peregrinos que van apareciendo por la escena se produce sin hacer cuestión del asunto, en una situación de bilingüismo tácito que invita a imaginar a cada uno comunicándose en su idioma.

El episodio da pie a deducir un Cervantes que asume el léxico hermano (también escribe lladres, en vez de ladrones) y que retrata el deseo de entendimiento de la época por encima de diferencias entre catalanes y castellanos o bandoleros y caballeros. Leer más

jueves, 10 de octubre de 2013

Alice Munro, premio Nobel de Literatura 2013

Alice Munro

La escritora canadiense Alice Munro ha ganado el premio Nobel de Literatura 2013. “Maestra del relato corto", según el dictamen de la Academia sueca, "su estilo es claro y de un realismo sicológico”. Munro, nacida en Wingham (Ontario) en 1931, es la decimotercera mujer que obtiene el galardón más importante de las letras universales y la primera que se apunta el tanto para el país norteamericano.  Leer más 

Lee el relato Los radicales libres

martes, 8 de octubre de 2013

Manuel Álvarez Torneiro gana el Premio Nacional de Poesía




El escritor Manuel Álvarez Torneiro  (A Coruña, 1932) ha sido galardonado con el Premio Nacional de Poesía 2013 por Os ángulos da brasa (Tambo). El premio lo concede el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte y está dotado con 20.000 euros. Este mismo poemario obtuvo el año pasado el Premio de la Crítica Literaria en gallego. Leer más Leer en gallego







Abril, poema incluido en Os ángulos da brasa


Abril é penetrante ata drogar
a saúde que teño
a salvo nas palabras.

É fría, como un rancor, a auga
espida no meu rostro.

Agora estou durando espesamente.
A penuria levanta un alpendre de outono,
un circo de insufribles luminarias,
ofrece a súa maxia de cartón
es os tristes transformistas
que algunha noite cean un recordo
e unhas doses de calcio.

E pasan trens con vidros afumados,
con luces de sepelio, e soa
a canción onde ninguén
atopará acubillo.

Resiste aínda a muller da alcuza.
E os mortos fanse grandes,
entran a duras penas nalgún verso,
pechan o bulevar dalgunha aurora,
extravían un vulto mal atado

O fume fía os días do suburbio
e hai animais dobrados de fatiga
e a roupa sufrida que a suor embrutece,
o gasóleo dun luns iconoclasta;
e hai un destempo inmóbil e uns seos
vanamente esquecido.

Unha man amarela apaga o candelabro:
o que queda da tarde en esperpento.

Un sol sucumbe en ouro de holocausto.


E o mundo abre un hospital inútil
a onde levarán un neno roto
no infinito accidente deste tempo.

Abril son doce meses cada ano.

sábado, 5 de octubre de 2013

Un romántico de Chiclana

Antonio García Gutiérrez

Se cumplen 200 años del nacimiento de Antonio García Gutiérrez (Chiclana de la Frontera  1813 – Madrid 1884), un célebre escritor romántico que triunfó a los 22 años con El trovador

Esta obra dramática se estrenó en el Teatro del Príncipe de Madrid aclamada por el público. Al finalizar  tuvo que saludar desde el escenario a los gritos de ¡El autor, el autor!, lo que nunca había sucedido y que se convertiría en una tradición en los estrenos de éxito hasta nuestros días. Esa obra de García Gutiérrez se haría mundialmente conocida cuando Verdi la utilizó como argumento de una de sus  óperas más célebres, Il trovatore (1853).


García Gutiérrez se relacionó en Madrid con escritores románticos representativos de la época: Espronceda, Larra, Ventura de la Vega, Zorrilla. Leer más


viernes, 4 de octubre de 2013

La alta literatura es gimnasia para el cerebro

JAVIER SAMPEDRO | El País | 3 OCT 2013

Feria del libro de Sevilla. 2013
El trabajo que Science publica este jueves hace diana en el epicentro de la más profunda cuestión en la estética literaria. [...] Leer ficción literaria recluta las áreas cerebrales implicadas en la emoción social: las que distinguen una sonrisa sincera de una falsa, detectan si alguien se siente incómodo o evalúan las necesidades emocionales de familiares y amigos. La ficción popular (como las novelas de espías o de amor y lujo) no lo hace, y la estantería de no ficción tampoco lo consigue.


Las lecturas literarias también son únicas en que estimulan la teoría de la mente, la facultad de ponerse en la piel del otro. La razón, según publican en Science los científicos de la Nueva Escuela de Investigación Social en Nueva York, es que la alta literatura nos obliga a expandir nuestro conocimiento de las vidas de otros, y a percibir el mundo desde varios puntos de vista simultáneos. Leer más

jueves, 3 de octubre de 2013

Libros que explican el mundo

 3 OCT 2013

¿Qué libros debería leer un político (o un peatón, es decir, un ciudadano medio) para entender el mundo actual? Cuatro expertos responden a esa pregunta.

» Economía. Luis Perdices de Blas, catedrático de Historia del Pensamiento Económico de la Universidad Complutense, recomienda dos títulos que, dice, puede leer un lector culto sin ser economista. El primero es Por qué fracasan los países, de Daron Acemoglu y James A. Robinson, “imprescindible” porque trata del “marco institucional adecuado —Estado, derecho de propiedad, seguridad en los contractos, etcétera—” para que se produzca el crecimiento económico. “Además, expone las teorías que no funcionan para explicar el atraso económico. No hay una receta para el crecimiento, pero el libro argumenta bien lo que no ha funcionado”. El segundo es Keynes vs. Hayek, de Nicholas Wapshott, en el que, añade Perdices, se expone con claridad el debate entre intervención pública y libertad económica: “Keynes y Hayek vivieron y sufrieron la crisis de 1929, que tiene algunos rasgos parecidos a la actual. Los economistas empleamos las teorías de Keynes o Hayek —con algunos matices y actualizaciones— en nuestras argumentaciones”.

» Historia. Isabel Burdiel, catedrática de Historia Contemporánea en la Universidad de Valencia y premio Nacional en 2011 por su biografía de la reina Isabel II elige un solo título: Postguerra, del desaparecido Tony Judt, un titánico recorrido (1.200 páginas) por la historia de Europa desde 1945 en el que el rigor no impide la claridad. “Ahora que se impone el modelo asiático”, dice Burdiel, “el libro de Judt es una perfecta explicación de lo que perdemos: el pacto social y político posterior a la II Guerra Mundial”.

» Geopolítica. Profesora de Estudios Árabes e Islámicos en la Universidad Autónoma de Madrid y premio Nacional de Traducción el año pasado, Luz Gómez García propone dos títulos para entender un mundo que no se acaba en Occidente. Empieza con un clásico publicado en 1978, Orientalismo, de Edward Said, que “cuestiona la configuración de un Oriente a la medida de los intereses occidentales, en particular en lo referente al mundo árabe”. Con Said, explica, “se abrió la puerta a la descolonización del conocimiento. El término orientalista ya es parte de la cultura contemporánea lo mismo que kafkiano”. Su otra recomendación es un libro traducido en España hace solo unos meses: Las naciones oscuras. Una historia del Tercer Mundo, de Vijay Prashad: “Cuenta la historia de un mundo que no pudo ser: en medio de la guerra fría, las naciones que buscaron vías de desarrollo independientes vieron cómo las hegemonías capitalista o comunista bloqueaban cualquier posibilidad de futuro alternativo”.

» Filosofía y literatura. La recomendación de Jordi Llovet, catedrático de Teoría de la Literatura de la Universidad de Barcelona, es múltiple, pero contundente: “Hoy cualquier político debería leer a los chinos, sus pensamientos, su poesía, todo, porque son los que van a mandar mañana. Y luego, Del espíritu de las leyes, de Montesquieu (para que entiendan la importancia de la separación de poderes), el Tratado sobre la tolerancia de Voltaire (para que sepan respetar al vecino) y Los papeles póstumos del Club Pickwick, la novela de Dickens (para que tengan sentido del humor)”.


» Internet. Para comprender los pros y contras del ciberespacio, el especialista en cultura digital José Antonio Millán recomienda dos ensayos recientes: Sociofobia. El cambio político en la era de la utopía digital, de César Rendueles (“Twitter no ayudará a hacer la revolución: el ciberfetichismo nos mantendrá distraídos en vez de en acción”), y Big data. La revolución de los datos masivos, de los autores Viktor Mayer-Schönberger y Kenneth Cukier (“Lo que estamos diciendo sobre nosotros en la Red, y cómo lo van a usar”). Enlace