sábado, 28 de noviembre de 2020

Pie de foto / 47 Fiel a su condición

 

Foto de Jesús Alberto Pérez Castaños
https://www.facebook.com/jesusalberto.perezcastanos

Fiel a su condición el ser humano, ese avispero de paradojas, acota el terreno, levanta un tapial, lo culmina con piedras redondas en una espuria alineación de planetas, e intenta reproducir la profundidad del espacio ansiado desde la perspectiva que mejor lo engaña –el ojo ve lo que ve-. Después, el argonauta, el explorador, el caminante, el saltabarrancos que vive en él desde tiempos inmemoriales, movido por un impulso irresistible, se asoma a ver qué hay al otro lado de la tapia.


sábado, 21 de noviembre de 2020

Pie de foto / 46 Organismo pétreo, volumen curvo

 

Fotografía de Jesús Alberto Pérez Castaños
https://www.facebook.com/jesusalberto.perezcastanos

Organismo pétreo, volumen curvo

Pliegues y contorno suaves y lisos

Pedregosa animalidad, nidal

prehistórico de canto rodado

Escultura de cantería eterna,

vientos terrenales, sol, lluvias y agua.


sábado, 14 de noviembre de 2020

Pie de foto / 45 Enredada escultura vegetal

 

Foto de Jesús Alberto Pérez Castaños
https://www.facebook.com/jesusalberto.perezcastanos

Enredada escultura vegetal,

leñosa, silvestre,

sin lanzas que amenacen el cielo.

Retorcidos troncos y ramas retorcidas,

ofuscado organismo,

vueltos en intrincada espesura al terreno, a la semilla.


sábado, 7 de noviembre de 2020

Pie de foto / 44 La tabla de mareas

 

Foto de Jesús Alberto Pérez Castaños
https://www.facebook.com/jesusalberto.perezcastanos

La tabla de mareas anota la bajamar sin más precisiones que horas y coeficientes. No advierte de la desolación de las marismas en las horas crepusculares o durante los días que pasan iluminados con luces blanquecinas y grises, que confunden los límites entre el cielo y las aguas muertas. Tampoco del transcurrir sosegado en las tierras costeñas.

Con la mar baja reaparecen las arenas que no saben de los cuerpos tumbados al sol, ni de los pies que juguetean desnudos. Ofrecen los frutos pobres del mar y con dramática sencillez exponen mensajes que cantaron, tenebrosos, los poetas tierra adentro o que dejaron, entre oscuridades, los pintores en las iglesias católicas. Gloria del mundo, bautizamos al barquichuelo con el que navegamos por la vida y el fondo de la marisma avisa de que así pasa la gloria del mundo. Lo botamos en aguas tranquilas para navegar por mares y océanos, o al abrigo de la bahía cercana, y el piélago muestra los restos del naufragio, memento mori escrito en cuadernas de arte menor.