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lunes, 12 de mayo de 2014

La utilidad de lo inútil

Luis G. Montero
Me parece una buena noticia el éxito editorial de La utilidad de lo inútil (Acantilado, 2013), el libro de Nuccio Ordine, profesor de Literatura italiana en la Universidad de Calabria y especialista en Giordano Bruno. Su éxito indica el malestar que una parte de nuestra sociedad siente ante la deriva mercantilista de la ciencia, la política, la educación y las instituciones.

Algo huele mal cuando los saberes se humillan ante el utilitarismo económico. Algo va mal cuando se pide a las universidades, a los investigadores, a los profesores que enfoquen su trabajo hacia la rentabilidad comercial. Algo corre por mal camino cuando se confunde el éxito humano con la acumulación de dinero y se piensa que la felicidad no depende de la realización completa de una vida, una vocación, un carácter, sino de las cifras altas en un saldo de beneficios.

En este panorama depredador y economicista resulta difícil mantener la importancia del saber humanístico, el valor de la cultura clásica, el sentido de la poesía. Leer más

domingo, 12 de enero de 2014

La cultura es inútil, afortunadamente



Una imagen compuesta para escenificar la lectura y,
en general, la cultura como refugio
En su nuevo ensayo, La utilidad de lo inútil, el italiano Nuccio Ordine carga contra la “dictadura del provecho”, el utilitarismo de la educación y el poco interés de la política por los bienes del espíritu.

La literatura, la filosofía y otros saberes humanísticos y científicos no son inútiles, como cabría deducir de su progresivo destierro en los planes educativos y presupuestos ministeriales, sino imprescindibles. “El hecho de ser inmunes [dichos saberes] a toda aspiración al beneficio” constituye, según el autor, “una forma de resistencia a los egoísmos del presente, un antídoto contra la barbarie de lo útil, que ha llegado incluso a corromper nuestras relaciones sociales y nuestros afectos más íntimos”.

“Llevo 24 años como profesor intentando convencer a mis alumnos de que no se viene a la universidad a obtener un diploma, sino a intentar ser mejores, esto es, a aprender a razonar de forma autónoma”. Para Ordine, la transmisión del amor por el conocimiento es un deporte de combate. Y eso implica desmontar algunas ideas materialistas imbuidas por el sistema capitalista. “La gente piensa que la felicidad es un producto del dinero. ¡Se engañan!”, afirma.
Dicha pretensión se ha extendido ya a todos los ámbitos. “El utilitarismo ha invadido espacios en los que que no debería haber penetrado nunca, como las instituciones educativas”, denuncia el profesor calabrés. Y advierte: “Cuando se recorta el presupuesto para las universidades, las escuelas, los teatros, las investigaciones arqueológicas, las bibliotecas… se está cercenando la excelencia de un país y eliminando cualquier posibilidad de formar a toda una generación”. “¡es en las épocas de crisis cuando hay que doblar el presupuesto para la cultura!”.
La utilidad de lo inútil no es sólo un argumentario contra la deriva del utilitarismo o el “satánico comercio” (Baudelaire): es también un manual para superar lo que el autor del libro llama “el invierno de la conciencia” y para recordar, con Montaigne, que “es el gozar, no el poseer, lo que nos hace felices”. Leer más